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El decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Toledo, Ángel Cervantes, pone en valor la experiencia, la ética y el compromiso con la Justicia en un acto de reconocimiento profesional

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Toledo (ICAToledo) ha celebrado su Acto de Jura 2025, una ceremonia institucional que ha reunido en el Palacio de Congresos Eurocaja Rural a la nueva generación de letrados y letradas que se incorporan al Colegio, así como a los profesionales que este año alcanzan 25 y 40 años de ejercicio ininterrumpido en la abogacía.

El acto, presidido por el decano de ICAToledo, Ángel Cervantes, ha contado con la asistencia de representantes del ámbito judicial, académico y administrativo, entre ellos el presidente de la Audiencia Provincial de Toledo, Juan Ramón Brigidano Martínez; del fiscal jefe provincial, Antonio Huélamo Buendía; de la secretaria coordinadora provincial de Toledo, María Jesús Gracia Guerrero; del decano del Ilustre Colegio de Procuradores de Toledo, José Luis Corrochano Vallejo; así como del secretario del Ilustre Colegio de la Abogacía de Toledo, Julio Moralejo Rubín de Célix, entre otras representaciones institucionales y profesionales.

Durante la ceremonia, veintiséis nuevos abogados y abogadas han formalizado su ingreso en el Colegio. Se trata de una nueva promoción formada por profesionales que inician su andadura en la abogacía aportando perfiles diversos, vocación de servicio público y un firme compromiso con el ejercicio responsable de la profesión. Todos ellos han prestado juramento en un acto que marca el comienzo oficial de su trayectoria colegial.

Reconocimiento a 25 y 40 años de dedicación profesional

También han sido homenajeados quienes cumplen 25 y 40 años de ejercicio, estos últimos: Fernando Roberto de Castro García-Rubio, Natividad Marín Pascual, Rafael Pérez-Moreno Serrano, Gloria Plasencia Sánchez Caro, José Antonio Martín Hernández e Isabel María Benítez Reina. El decano ha agradecido su trayectoria y su ejemplo, destacando que “la experiencia acumulada durante décadas es un valor esencial para la profesión y un referente para quienes ahora comienzan”.

Mensaje del decano: compromiso y dignidad profesional

En su intervención, Ángel Cervantes ha puesto en valor el sentido profundo del ejercicio profesional y ha recordado que la abogacía implica “una enorme responsabilidad, al ser uno de los pilares fundamentales del Estado de Derecho”, lo que exige “formación constante, independencia, buena fe y un estricto respeto a las normas deontológicas”.

Cervantes ha subrayado que la abogacía atraviesa “un tiempo de cambios acelerados”, en el que la sociedad demanda respuestas ágiles y tecnológicas, pero ha advertido que “la abogacía debe seguir siendo, más que nunca, un espacio de humanidad: una profesión que escucha, acompaña y defiende”.

En relación con la transformación digital, el decano ha señalado que la inteligencia artificial “no va a sustituir a los abogados, pero sí va a redefinir la forma en la que trabajamos”, destacando que se trata de “un complemento idóneo para ganar eficiencia”, siempre que se integre “con responsabilidad y visión estratégica”. En este sentido, ha recordado que hay elementos insustituibles de la profesión como “la inteligencia natural, la empatía y el criterio humano”.

Uno de los ejes centrales de su intervención ha sido la defensa del Turno de Oficio, que ha definido como “la expresión más pura de la función social de la abogacía”. Cervantes ha reclamado un mayor reconocimiento institucional y la necesidad de “una nueva Ley de Asistencia Jurídica Gratuita que actualice un modelo con casi tres décadas de vigencia, junto a retribuciones dignas y la garantía de pago por el trabajo realizado”.

Asimismo, ha puesto el foco en la conciliación de la vida personal y profesional, señalando que “no se puede normalizar el sacrificio permanente”, y ha defendido avanzar hacia “una cultura profesional más equilibrada, que cuide a los abogados y, con ello, la calidad de la Justicia”.

Finalmente, Ángel Cervantes ha apelado a mantener vivo el compromiso social de la abogacía y ha recordado que “la profesión alcanza su mayor sentido cuando se defiende a quienes carecen de recursos”, reafirmando el papel de la abogacía como “un pilar de libertad, justicia y compromiso cívico”.

Un Colegio con 180 años de historia

El Colegio de la Abogacía de Toledo, con más de 800 profesionales colegiados, continúa reforzando su papel como institución de referencia en la defensa de los derechos fundamentales, la formación continua y el servicio público.

Sus orígenes se remontan a la Universidad de Toledo del siglo XVI, aunque su constitución oficial llegó con el Real Decreto de 1838 que estableció los colegios profesionales en España. Desde entonces, figuras relevantes como Sixto-Ramón Parro, Antonio Martín-Gamero, Carmen Conde Peñalosa, José Manuel Pérez Carrasco o Ricardo Fábrega, han guiado su evolución hasta la etapa actual, dirigida por el decano Ángel José Cervantes Martín.